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ALEJANDRO GOICOECHEA : PIONERO DE LOS COMPOSITES EN EL SECTOR FERROVIARIO

Corría el año 1971, hace cincuenta años, cuando tuve mi primer encuentro con D. Alejandro Goicoechea Omar.

Este gran Ingeniero Militar de Armamento y Construcción, número uno de su promoción, nacido en Elorrio (Vizcaya) en 1.895, contaba 76 años, cuando se cruzó conmigo, un joven de 27 años, que había terminado su formación en composites, en el Centro Europeo de Investigación y Desarrollo en Chambery de la Compañía Saint Gobain. Había asistido a unas jornadas sobre composites en París, en las que se mostraba un vehículo en composite, circulando sobre vías de hormigón, con ruedas tipo neumático y estaba constituido por cuatro «vértebras», unidas y articuladas entre sí. Este convoy, rompía con todo lo conocido hasta entonces: presentaba Vertebración – Rodadura neumática – Indescarribilidad – Tracción en cada rueda – Ultraaligeramiento.

Todo el convoy estaba hecho en composite. Tras el asombro que produjo entre los asistentes al congreso, observé que pese a estar fabricado en Francia, concretamente en los talleres Brisonneau et Lotz, el invento era español.

El «tren» circulaba en pruebas en una localidad – Santa Cruz de Campezo (Álava) y en ella se veían a varias personas acompañadas por la Guardia Civil. En mi regreso a España, tuve la intuición de contactar y localizar a D. Alejandro Goicoechea. ¿Por qué lo hice?. Porque tenía la convicción de que de existir algún ingeniero español capaz de innovar en tal alto grado, no podía ser otro que D. Alejandro Goicoechea.

El que esto escribe, recuerda que en agosto de 1950., siendo un niño de siete años, pedía a sus padres, le acercaran a Zumárraga, al lado de donde veraneaba, para ver circular al novedoso  tren TALGO. Cuando lo vio, quedó maravillado viendo aquella serpiente, menuda, metálica, de color gris con banda rojiza, arrastrada por una formidable locomotora Krauss  Maffei. Es un recuerdo imborrable. Me recibe D. Alejandro en su oficina de la C/ Rodríguez de San Pedro en Madrid y se extraña de mi interés. Le comento que deseo que la fabricación de ese «tren Vertebrado» sea en España.

Después de pensarlo me dice: Le pongo un reto. Debo hacer un nuevo convoy, más exigente que el anterior  en cuanto  a diseño, en composite y dispone Usted de algo más de un año para ejecutarlo. Yo le facilitaré los planos. De lo contrario, lo haré en Francia. Acepto el reto y consigo formar un equipo técnico formidable, constituido por los Ingenieros de Caminos Julio de Castro Núñez y Carballedo y por el Ingeniero Industrial Delfín Rodríguez Villanueva.

Yo llevaría el tema composite. Se buscó una nave en Torrejón de Ardoz y se construyeron las cuatro cajas o vértebras, además de los testeros de cabeza y cola, para el gobierno del convoy. Desde que D. Alejandro comenzara en los años veinte su andadura ferroviaria, le persiguieron siempre dos ideas. Eliminación del peso y rodadura indescarrilable.

Quería terminar con la rueda de pestaña de George  Stephenson. La consideraba un riesgo enorme. Ambos requisitos se  cumplían  ampliamente en el Tren Vertebrado.

El primero, las cajas o vértebras, eran autoportantes, realizadas en composite  «sandwich», lo que las hacía extraordinariamente ligeras. Es el mejor compromiso entre rigidez y peso.  Ningún otro material puede competir con el sandwich.

El segundo, la rodadura neumática enmarcada entre las vías de hormigón, proporcionaba además de un confort máximo, la indescarribilidad, además de prácticamente anular el par de vuelco, al estar situadas las ruedas en el plano de masa del vehículo.

El  Tren Vertebrado circuló durante los años 1974 / 1.975 en la Avenida Marítima de Las Palmas de Gran Canaria. Su velocidad máxima, lograda por sus 12 motores eléctricos, ubicados en los bujes de los 12 neumáticos correspondientes a las seis vértebras, eran capaces de alcanzar los 130 Km / h. con una aceleración de 1,1 m /seg.2, aunque debido a lo corto del trazado (1.800 m), se limitaba a 105 Km /h. Sin ninguna duda, D. Alejandro fue un adelantado en su época en el diseño, tecnología aplicada y utilización de nuevos materiales, los COMPOSITES.